La posibilidad de limpiar los filtros ópticos de SyronOptics con disolventes de laboratorio convencionales depende totalmente del tipo de recubrimiento aplicado al filtro específico. Su inventario incluye filtros con recubrimientos duros y blandos, que requieren métodos de manipulación completamente diferentes:
Filtros con recubrimiento duro:
Sí. Los filtros con recubrimientos duros pueden limpiarse con disolventes habituales de laboratorio. SyronOptics los fabrica depositando materiales resistentes, como óxidos metálicos, sobre el sustrato. Estos recubrimientos son muy duraderos, resistentes a los productos químicos y a la humedad, y soportan de forma segura los procedimientos habituales de limpieza óptica.
Filtros de recubrimiento blando (laminados):
No. Los filtros con recubrimientos blandos no deben limpiarse con disolventes. SyronOptics advierte expresamente que sus recubrimientos blandos, incluidos los filtros laminados tradicionales y los espejos metálicos sin protección, son mecánicamente frágiles y presentan una resistencia a la abrasión extremadamente baja. No soportan los métodos de limpieza convencionales de «drop and drag» con papel para lentes y disolventes ópticos. La limpieza por contacto físico o la aplicación de productos químicos puede dejar fácilmente arañazos permanentes (sleeks) y perjudicar el rendimiento del filtro.
Cómo saber cuál tiene:
Debe consultar las especificaciones exactas de su filtro. Por ejemplo, SyronOptics indica que sus filtros pasabanda UV con una longitud de onda central entre 193nm y 320nm están laminados (recubrimientos blandos), mientras que sus filtros UV de 330nm en adelante tienen recubrimientos duros. Si no sabe con certeza qué tipo de filtro tiene, lo más seguro es evitar el uso de disolventes o la limpieza por contacto hasta confirmar las especificaciones con el fabricante.
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